“Multicara” Salvador



São Salvador da Bahia
It is hard to shoot a photograph of Salvador de Bahia. In those days I was trying to find a place from which to take a picture to sum up the city, but now I understood that it will not be possible. It is not possible to summarise the identity of this city in a limited viewing angle.
Whites, Indians, blacks (many), rich (very few), bourgeois (few) and the poor. That is normal in Brazil and elsewhere, but Salvador de Bahia, the third largest city of the country, highlights the evidence of its many facets. From a social level, it reflects to a visual and urban level too.
Ultra modern buildings, symbols of a generation of renowned architects, sticks on the side of favelas, slums of “brick wall” houses built by their own users with no logic. Then there is the Pelourinho, the historical district of the colonial city and the coastal suburbs.
This multitude of facets gives to the city a great cultural richness. African culture remains evident in the colours and sounds that are heard across the streets. The rapid economic development of the first decade of the XXI century has brought  European style restaurants and any kind of luxury. Indeed, in Salvador any type of person can find what he’s looking for.
But these multiple facets are not the expression of an entireness. They are more like independent cells sharing the same space. The dialogue and interaction between the social parts is very limited. The political class, the upper class and lower class forms three different micro-cities and the barres between them are strong.
People of the upper class (which is not itself a middle class or even a popular class) have no access to the favelas, which make up much of the city. It is a problem for them to catch a bus that passes trough them (sometimes it is necessary to cross favelas, due to its size). Security is very vulnerable and bus robberies are frequent.
Wealthy people live in condominiums buildings, fenced and guarded 24 hours. The richest condominiums have swimming pools, soccer fields and barbecues, so that the kids can play inside the enclosure and the parents are calm. In contrast with that, less fortunate children are on the street, with the favourite soccer team shirts, playing football matches in mudded soccer fields, next to hyper-trafficked roads.
The vegetation is overwhelming in Salvador. Scattered throughout the city, there are several places still covered with tropical jungle. It is curious to see that in the majority of them, access is denied by the military. I have no official explanation for this, but I guess it’s too dangerous to venture into these jungles due to its fauna. Moreover, if drug dealers would get the power inside of those places it will be practically impossible to drive them out.
Even the administrative buildings have their own sector. The Administrative Center of Bahia is an area where the government has build the administration buildings. Away from downtown, they are placed in a circular space where there is nothing around out of vegetation. Access is given by the “Parallela” street, a urban artery that connects the airport with downtown and that make it easy for politicians to move.
Sectors, locations, divisions and the spirit of Bahia that unites it all. Contradictions. I had been told before coming here that Brazil and Latin America were places of strong contradictions and I believed it. But when you see it for yourself you cannot avoid to get surpised anyway.
Eliano Rossi. All rights reserved.
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Pelourinho, the historical city center of Salvador
Es difícil hacer una foto panorámica de Salvador de Bahía. En estos días estuve intentando encontrar un lugar desde donde poder hacer una foto que resumiese la ciudad, pero ahora tengo muy claro que no va a poder ser. No es posible resumir la identidad de esta ciudad con un ángulo visual limitado.
Blancos, indios, negros (muchos), ricos (muy pocos), burgueses (pocos) y pobres. Esto es normal en Brasil y en otras partes del mundo, pero Salvador de Bahía destaca por la evidencia de sus múltiples facetas, que desde el nivel social se reflejan a nivel visual y urbanístico.
Edificios ultra modernos, símbolos de una clase de arquitectos renombrados en el mundo entero, quedan a lado de las favelas populares, multitudes de casas construidas por los usuarios mismos, sin ningún plan regulativo. El Pelourinho, barrio histórico de la ciudad en estilo colonial y los barrios costeros.
Esta multitud de facetas otorga a la ciudad una riqueza cultural inmensa. La cultura afro permanece evidente en los colores y en los sonidos que se difunden por las calles, mientras que el rápido desarrollo económico de la primera década del siglo XXI ha traído restaurantes a la moda y lujos europeos. En São Salvador, cualquiera perfil de persona encontra lo que busca.
El problema es que estas facetas no son expresiones de una misma totalidad, si no células independientes que comparten el mismo cuerpo. El dialogo y la interacción entre las partes sociales es muy limitado. La clase política, la clase pudiente y la clase popular forman tres micro ciudades invisibles y las barreras entre ellas son fuertes.
Las personas de la clase pudiente (que no es propiamente ni una clase media ni una clase popular) no acceden a las favelas, que constituyen gran parte de la ciudad. La gente se pone problemas hasta para cojer un autobús que pase por dentro de ellas (a veces es necesario atravesarlas, debido a sus grandes dimensiones). La seguridad es muy vulnerable y los atracos a los autobuses frecuentes. La clase pudiente vive en condominios de varios edificios, vallados y vigilados 24 horas. Los condominios más ricos tienen piscinas, campos de fútbol y barbacoas, de forma que los críos pueden jugar al dentro del encierro y los padres quedan tranquilos. En cambio,  los niños menos afortunados quedan por la calle, con las camisetas del equipo del corazón y juegan sus partidos de fútbol en una gancha de barro, al lado de carreteras hiper-traficadas.
La vegetación es prepotente en Salvador. Repartidos en toda la ciudad, hay varios lugares donde no se ha construido y han quedado trozos de jungla tropical. Es curioso ver que en la gran mayoría de ellas está prohibido el acceso por los militares. No tengo una explicación oficial para esto, pero imagino que sea muy peligroso aventurarse en estas junglas debido a su fauna. Ademas creo que si los traficantes de drogas tomaran poder allí al dentro, seria practicamente imposible echarlos afuera.
Hasta los edificios administrativos se han construido en un espacio propio, en un sector dedicado solo a ellos. El Centro Administrativo da Bahía es un espacio donde se han construido los edificios administrativos del estado. Alejados del centro de la ciudad, quedan en un espacio circular donde al alrededor no hay nada más que vegetación. El acceso se da por la avenida paralela, una arteria urbana que conecta el aeropuerto con el centro de la ciudad y que facilita los movimientos de los políticos.
Sectores, lugares, divisiones y el espíritu baiano que junta todo. Contradicciones. Me lo habían dicho, antes de venir por aquí, que Brasil y latino América en general, eran lugares de fuertes contradicciones y yo lo creía. Pero cuando lo ves con tus propios ojos no puedes no sorprenderte.
Eliano Rossi. All rights reserved.

A guy walks on Octavio Mangabeira street, Salvador de Bahia

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2 pensieri su ““Multicara” Salvador

  1. Bueno, no soy “baiana”, pero conozco muy bien la tierra que he vivido por 12 años y pienso que en tu punto de vista sobre Salvador hay algunos errores.
    Primero que nunca he visto indios por las calles. Y si, hay pocos ricos, milionários. Sin embargo, como pones parece que es una ciudad de misarables lo que no es verdad. Hay todavía, la clase media alta, como la baja y, por fin, los más pobres. Si quieres dar opinión, hay que contextualizar las realidades, hay que conocer, vivir por lo menos 2, 3 meses en el sítio para dizer algo de lo modo exacto. Las piscinas, los campos de fútbol se encuentran en los edifícios de clase média, por ejemplo. No es algo exclusivo de los milionários. Lo de la selva, son áreas de conservación ambiental, las pocas reservas de “mata atlantica” que aún se quedan en la ciudad. Por eso la proibición de adentrarse por lo medio de estas vegataciones. Simplesmente por una política de proteción.
    Sugiro que pesquise más antes de hacer posts con tus imprisiones de Salvador.
    Aunque respecto tu liberdad de expresión, no puedes embasarse en una falsa realidad que no refleja el cotidiano de la gente.
    Sobre lo de candomble, me han gustado mucho las fotos y tu comentário tiene un poco más de realidad.

    Suerte en tu viaje!
    Fer

    1. Hola Fer,

      Muchas gracias por tu comentario, esto me da la oportunidad de aclarar dudas legitimas que puedan surgir en leer mi post.

      No creo de haber dado una imagen miserable de la ciudad. He hablado de una ciudad donde hay una riqueza cultural inmensa, donde “cualquier perfil de persona puede encontrar lo que busca”, de un desarrollo económico que llevó lujos europeos y restaurantes a la moda, de edificios ultra modernos diseñados por arquitectos de fama mundial. El punto del post son las múltiples facetas que tiene la ciudad, facetas que son contradictorias. Salvador tiene puntas de excelencias, como puntas de miseria. Sobre esto creo que no hay mucho para opinar, ya que es bastante evidente tanto a los ojos de una persona que vive la ciudad hace poco, cuanto a los soteropolitanos mismos.

      Por lo que se refiere a la estructura social de la ciudad, aclarado que los ricos (millonarios, como tu los llamas) son pocos, quería expresar que la proporción de la gente de clase media, comparada con la gente que vive abajo, o justo en el estándar de pobreza, es pequeña, Con esto no quiero decir que no hay clase media, o no existen diferencias entre la clase media. Simplemente he comparado el tamaño y el tipo de la clase media de aquí con la clase media de los países donde he vivido, Italia, España y Inglaterra, que utilizo como referencias personales. En estos paises y más en general en Europa, el tamaño de este sector de la sociedad es mucho más grande del lo que hay aqui.
      A tal proposito, cuando hablaba de las piscinas y los campos de fútbol, no me refería a los condominios DE LOS ricos, si no a los condominios MÁS ricos. Yo estoy viviendo en un condominio de Imbuí, muy bonito, que tiene una piscina y un campo de fútbol, una sala por los niños, un biliar y una mesa de ping pong, con wifi condominial. Pero hay muchos condominios de clase media, menos ricos, donde no hay ni campo de fútbol, ni todo el resto. Aqui creo que me has mal interpretado.

      Espero de haber aclarado mi posición. Gracias para leerme y espero que los próximos posts te vayan gustando como el del Candomblé.

      Saludos,

      E.

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